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Acerca de CIPFE
El Centro de Investigación y Promoción Franciscano del Uruguay nació el 3 de marzo de 1981, y constituyó su personería jurídica como fundación a los cuatro años, el día 30 de marzo.
Es una organización no gubernamental integrada por religiosos y laicos de muy diversas ideologías, pero abonados en un esfuerzo fraterno por construir una sociedad más justa, donde los más desposeídos sean los más privilegiados.
Si bien, con un plantel de técnicos y profesionales calificados, se apoya en el compromiso humanitario de dichos compañeros que procurarán el corazón a los que más sufren y que realizan en estos procesos su propia vocación y capacitación técnico docente.
Es una institución de puertas abiertas (como se caracteriza en nuestro logo: puertas de la vieja casa de Canelones 1164). Damos especial valor a las relaciones fraternas entre quienes integramos la institución y quienes reciben nuestro trabajo de animación.
Hemos sido pioneros en nuestro país en el trabajo con niños de la calle, abriendo nuestras experiencias para la formación de los funcionarios del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU); también asesoramos y trabajamos con la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), cuando iniciaba los proyectos de solidaridad con los cientos de uruguayos que dormían en la calle ( Programa del Frío Polar).
El espíritu y el pensamiento de Francisco de Asís, orienta nuestra visión, aquel que besó al leproso y reconoce que el beso, no sanó al leproso sino a él mismo que los aborrecía, y que su conversión no lo condujo a hacer leprosarios, sino a servirlos con humildad y cariño.
Integramos la institución unos 93 compañeros con remuneración
económica, junto a 25 voluntarios que apoyan las tareas de promoción. Trabajamos directamente con 875 personas desde 3 casas propias y 25 casas o locales alquilados o prestados. La mayor parte de nuestra actividad la desarrollamos en Montevideo, pero también hemos estado trabajando con las familias de peones rurales en Artigas, Salto, Paysandú, Cerro Largo y Durazno. Y estamos en la actualidad trabajando en Canelones, Paysandú y Rocha.
El nacimiento de CIPFE  En 1980, cuando las dictaduras comenzaban a abrir algunos espacios de participación, las familias franciscanas del cono Sur aprueban en su asamblea ordinaria de Montevideo la formación de una estructura que pueda acompañar los procesos de recuperación de los derechos humanos y de atención a las graves necesidades que sufrían grandes sectores de nuestro pueblo uruguayo. Así fue que con humildad y mucho trabajo, algunos religiosos y numerosos laicos, iniciaron actividades socio-educativas y ambientales. Además de las tareas de formación y animación del espíritu franciscano, la ecología -concepto nuevo que no todos comprendían-, orientó las tareas educativas en barrios y centros educativos convirtiéndose en un motor permanente de los jóvenes y de las comunidades que diagnosticaban su realidad y se organizaban para transformarla. Con la paulatina liberación de los miles de encarcelados, CIPFE ha cumplido un rol importante facilitando la reinserción laboral de muchos de ellos (se formaron unos 50 proyectos entre cooperativas y grupos de acción social).
Se trabajaba especialmente con niños, mujeres y ancianos en situación de calle, con la raza negra, con situaciones de violencia doméstica sufrida por niños y mujeres, apoyando a enfermos de sida, a prostitutas, en la reinserción de los presos sociales en la sociedad, etc. La estrategia institucional apuntó siempre a “enseñar a pescar”, de manera que los propios destinatarios de nuestros trabajos sociales se convirtieran en gestores de los programas, potenciando así los niveles de compromiso y asegurando de esta manera la continuidad de los procesos. Actualmente son numerosas las organizaciones nacidas en la institución, que sirven a sus comunidades y generan riquísimos frutos, por poner algunos ejemplos: Arco iris, SES, Fransida, Mundo Afro, Amepu, Último Recurso, Ceuta, etc. En la década pasada, replegando acciones en la propia sociedad civil, en democracia se organizaba para realizar sobre todo en el área ecológica y redefiniendo nuestro espacio de trabajo con los sectores que por su condición de pobreza extrema y su incapacidad de abordar por sí mismos caminos de recuperación, necesitaban de nuestro acompañamiento. Nos referimos a los niños de la calle, mujeres y ancianos, a los depresivos con riesgo de suicidio, actividades que se vieron potenciadas por la creación del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) creado por nuestro actual gobierno. En este sentido también estamos haciendo un buen aporte para tratar de cerrar la brecha entre aquellos, que pueden acceder a las nuevas tecnologías en informática en un inicio en Bibliotecas municipales, y posteriormente en los Centros Comunales Zonales (CCZ) y locales sindicales varios. La razón de ser  Nuestra institución pretende el desarrollo con organizadas propuestas de trabajo social y educativo, que acompañen elípticamente censos de crecimiento y recuperación de los derechos de los sectores de la población más carenciados. Complementan este acercamiento, propuestas de investigación, capacitación, educación y promoción. Este compromiso pasa a través de favorecer la autoestima de nuestros destinatarios, así como el fortalecimiento de sus niveles de solidaridad y la experimentación de relaciones fraternas cimentadas en el amor, concientes de que es el único que transforma la persona humana, base de toda sociedad que pretenda ser justa y liberadora.
La intencionalidad de CIPFE es crear y hacer crecer equipos de trabajo que se pongan la camiseta, y se comprometan de corazón y acción, en los proyectos de servicios a los que se integran, que se coordinen con un buen nivel de subsidiariedad; que se proyecten conscientes de que tiene el respaldo institucional y de que deben procurar ellos mismos mejorar nuestras estrategias.
Finalmente, estamos convencidos de que nuestra institución existirá mientras cumpla sus roles y sea necesaria a los fines que fue creada, pero como todo lo humano, razonablemente, en algún momento dejará de existir y pasará a ser parte de recuerdos. Entonces diremos: misión cumplida… La organización de la institución CIPFE esta coordinado por una fundación, integrada por un religioso y dos laicos.
Su ejecutivo lo integran un secretario que se reúne con los coordinadores de las cinco áreas programáticas: Infancia, Tercera edad, Refugios nocturnos, Salud y Capacitación informática.
Dentro de estas áreas se coordinan varios proyectos y comparten tareas de programación, capacitación y evaluación.
Actualmente se coordinan en la institución 15 proyectos.
 En la administración de la institución, las secretarias se encargan de la liquidación de haberes, atención al personal y de los trámites ante organismos conveniantes.
Atención al público: lunes, miércoles y viernes de 13 a 19 hs., en Canelones 1532 entre Salto y Martínez Trueba.
Correo eléctrónico: cipfeadm@adinet.com.uy
Administración de CIPFE:
Isabel Lado, Adriana Zucotti, Lucia Soria
Equipo de coordinadores de las diferentes Áreas:
Infancia (convenio con INAU):
Luis Bajac Queirolo
Profesor Director
Tercera Edad:
Paola Pollán
Asistente Social
Refugios nocturnos (convenios con MIDES):
Enrique Torrens
Maestro Director
Salud:
Silvia Peláez.
Médica Siquiatra
Capacitación informática:
Karla Chagas
Docente
PROYECTOS
CIPFE abarca en sus muchos proyectos un amplio espectro de acción. Atento a franjas etareas, problemáticas concretas y/o en relación a las diferentes instituciones con quienes se realizan los convenios, se nuclean dichos proyectos en cuatro grandes ramas:
Proyectos con la Infancia El Programa Niños en situación de calle apunta a afrontar la situación de niños, niñas y adolescentes que viven esta realidad a raíz de la pobreza extrema y de la marginalidad. Conscientes de que si buscamos un Uruguay distinto, más justo y más humano, mucho dependerá de cómo vivan nuestros niños/as, es por eso que este programa tiene para nosotros alta prioridad.
Este programa, realiza acciones socio educativas, teniendo como eje la exclusión-integración social. Pretendemos lograr que los/as niños/as realicen un proceso de crecimiento sano, acompañado en algunos casos por su madre, apuntando de todas formas a mejorar su calidad de vida.
Buscamos una pedagogía que eduque para la libertad, donde los compromisos cotidianos en las tareas de la casa los vayan conduciendo a dar respuestas de vida y solidaridad, elementos esenciales que día a día serán evaluados con ellos para animarlos a corregir conductas y descubrir valores que serán la base para la construcción de su personalidad. Así los hogares o refugios, se convierten en ámbitos en los que, -con la ayuda de los equipos técnicos-, niños y niñas realizan sus procesos de educación-aprendizaje.
Proyectos en Situación de Calle El programa de situación de calle procura alcanzar sus objetivos,
desarrollando acciones en varios proyectos. Ellos están inspirando sus
orientaciones, a partir en primer lugar, de nuestra rica experiencia que nos permite afirmar que la fraternidad constituye el más efectivo re constructor, de la persona humana. Ella le brinda los nutrientes que lo alimentan y hacen crecer su autoestima, el compromiso, la solidaridad.
La rotura del circuito de la calle, que es para ellos circuito de violencia, delincuencia, drogadicción. El hecho de situar su vida en otro contexto, acompañarlo a dar otras respuestas, a partir de una realidad diferente. Es introducir el cambio en su vida, confíar en ellos y esperar una respuesta nueva, diferente, con iguales contenidos a la que nosotros le brindamos.
Apuntamos a reinsertarlos a la sociedad, generando un futuro que le
brinde alternativas diferentes a la delincuencia, la cárcel, y la
mendicidad.
Proyectos en Violencia Doméstica Proyectos de Prevención y Educación Este conjunto de proyectos tiene en común la preocupación por intervenir en distintos campos. El objetivo es poder ayudar a ciudadanos y ciudadanas a encarar determinadas problemáticas o carencias, que tienen que ver con el acceso a la educación (Rescatalibros), a la alfabetización digital (Proyecto WEBcinos), o en la prevención y asistencia en temas donde es necesario un abordaje integral de problemáticas vinculadas a población con dificultades o en situaciones de riesgo, como es el tema del suicidio (Último Recurso).
Modelos de Acción
 La experiencia adquirida en tantos años de trabajo social nos demuestran que las políticas sociales implementadas hasta el momento, por diferentes causas, no han llegado a las personas que más las necesitan.
El ser humano, tiene como esencia la capacidad de proyectarse, planificar y organizarse en función de sus necesidades. Las situaciones límite, provocadas por la situación de catástrofe social y el debilitamiento de las redes vinculares que ha vivido nuestra sociedad, han llevado a un número importante de personas a los que sociólogos brasileños han llamado “genocidio del sujeto”. Este fenómeno, se caracteriza por la imposibilidad de proyectarse y planificar más allá de lo inmediato.
Las escasas políticas sociales estatales fragmentadas y aisladas, respondieron a un modelo de acción ASISTENCIALISTA, que no generó la participación, protagonismo, compromiso e inclusión social, pero que sí apaleó situaciones de emergencia.
Los programas que enfrenten de manera efectiva a los aspectos de la pobreza deben estar articulados con otros que emancipen, organicen, desarrollen y apoyen al desarrollo local, brindando posibilidades para una real inclusión social y una efectiva recuperación de la ciudadanía.
Por ello la construcción de este modelo no puede dejar de considerar la necesidad de proyectar un conjunto de acciones que posibiliten la recuperación de las pérdidas que devienen de su condición "DE SER SOCIALMENTE VULNERABLES".
Entre las personas en esta situación, se encuentran muy diferentes historias, vivencias y experiencias, que contribuyen a la dificultad de aceptar las propuestas existentes, teniendo como denominador común: "la pobreza estructural" con pérdidas graves tales como: de su capacidad laboral, de la capacidad de participación, de salud, de autoestima y deterioro de vínculos primarios, entre muchas otras.
Estas características nos hacen pensar en la construcción de una estrategia específica para llegar eficientemente a estas personas; consideramos necesario sumar al modelo Asistencialista, el modelo: "CREACIONISTA y PROTAGONISTA".
Este modelo pretende trabajar desde las aptitudes, habilidades y posibilidades del sujeto, el desarrollo de las mismas; con el objetivo de lograr la acción y verdadera participación en la construcción de su proyecto de vida; a través de la orientación, información, continentación y potenciación, respecto de todos los elementos que hacen al Ser Humano una especie diferente, por ejemplo: desarrollo intelectual, aptitudes físicas, valores, vinculación afectiva, socialización, salud, higiene, etc.
Prevención y Educación Prevención y Educación Prevención y Educación Prevención y Educación Violencia Doméstica Violencia Doméstica Violencia Doméstica Situación de Calle Situación de Calle Situación de Calle Situación de Calle Situación de Calle Situación de Calle Situación de Calle Situación de Calle Situación de Calle Infancia Infancia Infancia
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