PONENCIA
El desarraigo de Montevideo como último recurso de derivación.

A la hora de encontrar un techo para las personas en situación de calle, y al no haber disponibilidad en los refugios de Montevideo, se procede a las derivaciones al interior del país, por eso el Equipo del Refugio El Espejo, de la ciudad de Las Piedras, Canelones, escribe:

“Habría que pensar acerca del título; es el último recurso o es el recurso más a mano, de menor esfuerzo. Con esto no hablamos del esfuerzo de la persona que deriva, que lo hace a partir de los recursos disponibles. Hablamos de los recursos institucionales disponibles. Da para pensar la construcción de la población que puede dejar entreverse desde el programa tal como funciona.

”Si partimos de la base de que la realidad no se da por sí sino que la construimos para poder abordarla (paradójico), existe la construcción de la persona en situación de calle de acuerdo con la cual es alguien desarraigado, que transita sin establecerse. Pero en este punto vemos que el establecerse puede significar diferentes cosas para cada uno, sobre todo si lo pensamos desde una mirada burguesa.

”Es así que la persona en situación de calle tiene un arraigo en el lugar por el que transita, sus rutinas, sus contactos, el que le da comida, al que le hace un mandado y le tira unos pesos, la plaza donde se olvida de la situación que está viviendo, etc.

”Por lo tanto el cambio de lugar implica mayor inestabilidad que la que está dada, con la concerniente sensación de inseguridad, ansiedad, síntomas agresivos o depresivos en la niñez, desorientación, dificultad en desarrollar estrategias a largo plazo, etc. Se debería trabajar lo contrario, es decir el intentar arraigar a la persona al territorio como medio para crear visibilidad sobre la misma, lazos sociales más estables.En otros tiempos la persona en situación de calle tenía un lugar en el pueblo, en la sociedad, era conocido, no era temido; aunque creemos que tampoco éste es un estado deseable, es mejor que ser invisible. Además, en estas derivaciones estamos repitiendo conductas frecuentes como son el abandonar su lugar de pertenencia frente a una problemática que no se puede superar.
”Por lo tanto se está fortaleciendo desde lo institucional un problema que se quiere solucionar.

”Por otro lado y en relación con nuestra experiencia en este último tiempo, el tema del desarraigo hacia lo que es la periferia de Montevideo conlleva un número de consecuencias, las cuales se definen a partir de las características particulares del sujeto en cuestión. Nosotros, como Equipo Técnico Multidisciplinario (ETM), vemos que la mayoría de las derivaciones con las que nos encontramos se dan a partir de un corte del circuito refugios capitalinos, y la mayor parte de los usuarios derivados fue expulsada de otras organizaciones. Ante el hecho de estar en situación de calle nuevamente, Las Piedras, por encontrarse en zona metropolitana y al tener asidua locomoción hacía la capital, se plantea como posible solución.

”Para optimizar el trabajo podemos establecer un punto de inflexión según los efectos de este fenómeno, y lo podemos (y preferimos) clasificarlo según: a) los efectos del funcionamiento interno del refugio y la convivencia, y b) las consecuencias que se experimentan en la vida del sujeto a partir de la propia derivación.

”En lo que refiere al funcionamiento interno, éste se ve afectado principalmente por lo que podríamos definir como sistema binomio capital-campaña, y este problema se da en particular en la época de zafra. Aquellos usuarios que debido a la crisis económica de los pequeños productores quedaron sin fuente laboral, tienen que competir y/o compartir actividades con aquellas derivaciones que buscan hacer su vida por estos lares.

”Esta clase de confrontaciones repercute dentro del refugio, sumado a que los modos de interpretar la realidad difieren, sobre todo si se estigmatiza a aquellos que presentan o presentaron algún tipo de consumo de sustancias “ilegales” (aunque es el alcohol el detectado como el más problemático) o alguna patología psiquiátrica. Estas situaciones generan malestar en la convivencia.

”Si bien tenemos en consideración que el problema es mucho más complejo que un simple análisis de dicho binomio, el ETM, en este sentido, y por medio de charlas individuales y/o grupales con los involucrados, ha podido calmar este tipo de problemática a sabiendas de la existencia de trabajos en asambleas en lo que refiere a la convivencia forzada, haciendo hincapié en que no existe una forma de vivir la vida (lo que podríamos definir como ‘monopolio de la interpretación valedera’) sino que dentro de las diferentes visones que se puedan tener, el diálogo –principalmente–, el respeto y la tolerancia son base para una convivencia saludable (lo que definiríamos como ‘pluralidad en ámbitos de convivencia’). En este sentido, también se debe decir que al aspirar a que dichas diferencias se resuelvan por parte de los usuarios en los términos anteriormente mencionados, se apuesta a que ellos generen autonomía por sobre las intervenciones del ETM (en principio en la convivencia), lo que repercute directamente en ese hecho tan difícil en esta población... el pensarse como lo más importante de la política, el poder darse sus propios motivos de vida, respetando al otro como un otro diferente.

”En lo que refiere al segundo punto, éste es el que genera más malestar en aquellos usuarios derivados, ya que la derivación produce un alejamiento de familiares (en los casos en que exista contacto), alejamiento del entorno en el cual el sujeto había generado mecanismos o contactos que le facilitaban la vida, con la consecuencia de tener que adaptarse a una nueva realidad, caracterizada por la ausencia de fuentes laborales (salvo en época de zafra), en que las dependencias del Estado funcionan de forma no tan óptima (el ejemplo siempre citado es el del Hospital de Las Piedras), etc.

”También es difícil el tema de los tratamientos de aquellos usuarios que lo tienen que hacer en la capital, ya que les implica otro tipo de gastos y otro tipo de esfuerzos. Si bien puede llegar a ser trabajado, depende de las particularidades del usuario el aspirar a que logre satisfactoriamente dicho objetivo, teniendo en cuenta siempre el futuro egreso.

”Por otro lado, un fenómeno que se da es la existencia de alquileres muy baratos sin necesidad de algún tipo de garantía, lo cual por un lado es muy tentador, pero como ya se mencionó, fuera de la época de zafra es muy difícil conseguir un trabajo en la ciudad que permita el logro de ese alquiler, por tanto del egreso. Esto genera que algunos opten por ocupar viviendas vacías, con todas las consecuencias legales que eso conlleva.
”En estos últimos tiempos nos encontramos con que muchas de las derivaciones corresponden a usuarios en tratamiento psiquiátrico, lo que limita en este sentido nuestro trabajo. Muchos tienen sus correspondientes pensiones, pero experimentan descuentos en las mismas por préstamos hechos anteriormente, con consecuencias negativas debido a que es difícil la inserción laboral y el dinero con el que cuentan no es suficiente para un egreso.

”Esto lleva al ETM a tener que pensar en nuevas estrategias de abordaje, debido a la imposibilidad del egreso y la dependencia institucional que tienen este tipo de usuarios”.

Equipo del Refugio El Espejo. Las Piedras, Canelones.