Abriendo Caminos.... un año de aprendizajes.
El Hogar “Abriendo Caminos” recibió a las primeras familias un martes 13, en noviembre de 2007 y bajo una lluvia torrencial. Este comienzo, que podía parecer poco auspicioso, fue el punto de partida de complejos y fructíferos recorridos.
En este momento podemos decir que muchas de las ideas de las que partimos se han reformulado, así como otras se han vuelto más sólidas, algo así como pilares para nuestra intervención, por lo que creemos que es pertinente dar cuenta de esto en las líneas siguientes.
Las familias que llegan al Hogar tienen características bien diferentes entre sí, las historias y los recorridos que las llevan a “Abriendo Caminos” son diversos. La heterogeneidad que se presenta nos da la posibilidad y a la vez nos exige poner en juego nuestra creatividad en forma constante.
Cada ingreso es una incógnita, es un momento para estar abiertos y recibir a ese otro que llega con miedos, ansiedades y también oportunidades y alegrías. Quienes formamos parte del equipo coincidimos en estos sentimientos, nos cuestionamos constantemente si podemos aportar al proyecto de vida de esa familia, y desplegamos nuestros saberes tomando aquellos que creemos van a contribuir a esa situación puntual y única.
Desde los primeros momentos en el Hogar se trabaja lo que hace a la confianza y el respeto, soportes de cualquier estrategia a elaborar. Las condiciones y los tiempos del Hogar permiten dedicar espacios a esta construcción y esto va de la mano de cualquier proceso de autonomía progresiva.
Dedicar tiempo en el trabajo sobre el ejercicio de la autonomía y las responsabilidades es imprescindible dado que algunas de las familias vienen de procesos de institucionalización de larga data, en donde las opciones que tienen así como las posibilidades de elegir, se han visto restringidas por las instituciones en las que estuvieron. Otras familias llegan luego de haber vivido fuertes rupturas de sus redes vinculares, lo que las desacomoda y afecta en distintos aspectos de su vida, aparecen en ellas inseguridades múltiples que nublan las posibilidades de actuar y de elegir.
Devolver el lugar de protagonista en sus elecciones y por lo tanto de únicos responsables, es un eje de trabajo, que permite caminar hacia el momento del egreso, egreso no sólo de “Abriendo Caminos” sino de toda una red asistencial. Momento en el que pasarán a resolver y a elegir sin la referencia del técnico –entendiéndose por técnico a todas aquellas personas que forman parte del equipo-.
Podemos hablar de tres estadios que se transitan en el recorrido por el Hogar. Un primer momento relacionado al ingreso, marcado por ansiedades, cuestionamientos a los criterios de convivencia del Hogar y retraimiento. En este momento la tarea del equipo se enfoca en lo que hace a contención y acompañamiento, a la vez que intenta detectar y relevar elementos diagnósticos que permitirán proponer las estrategias posteriores.
El segundo momento comienza cuando se ha podido realizar una acomodación a la vida cotidiana del Hogar y se han podido estabilizar aspectos laborales y de inclusión de los niños, niñas y adolescentes en aquellos espacios adecuados para el desarrollo de sus potencialidades y según sus necesidades. En esta instancia la tarea del equipo se centra en acompañar a la familia en los nuevos espacios por los que transita, en problematizar aquellas situaciones que lo ameriten y en comenzar a proponer y elaborar estrategias de egreso sustentable. Aquí ocupa un lugar central lo que hace al desarrollo en lo local; la construcción del lazo con el barrio en el que está ubicado el Hogar permite la circulación por redes nuevas, posibilitando esto, nuevos recorridos y aprendizajes.
El último momento es el que hace a la situación de egreso propiamente dicha. En este contexto vuelven a aparecer ansiedades e inseguridades propias de cualquier situación de cambio en nuestras vidas. Aquí la contención vuelve a primer plano en lo que a la tarea del equipo respecta.
Posterior al egreso se mantienen contactos –por un tiempo acotado- con la familia, de forma que el corte con el Hogar no sea tan abrupto y se pueda estar atento a posibles dificultades que surjan.
Más allá de estas generalidades planteadas cabe insistir en que cada intervención es única e implica posicionarse desde un lugar de apertura y no desde la repetición de acciones que fueron eficaces en otras situaciones.
En todos los estadios existen dificultades, algunas a la interna del Hogar y otras externas. La necesidad de lograr egresos sustentables con ingresos económicos bajísimos y soluciones habitacionales escasas, nos lleva a callejones en los que ver la salida resulta harto difícil, no obstante esto, se realizan los recorridos posibles y se inventan otras que permiten sortear estos escollos.
Otro aprendizaje que obtuvimos es que esta propuesta tiene características claras y para que tenga validez deben llegar a ella sólo quienes estén en condiciones de hacerlo, de no ser así se pueden vivir situaciones poco saludables para todos los involucrados en este camino. Esto no tiene que ver con plantear cierto nivel de exclusividad, sino con brindar a cada quien la propuesta adecuada y pertinente.
Por último decir que el equipo del Hogar sostiene el compromiso y la opción de continuar construyendo y abriendo caminos junto con todos aquellos que se sumen a la propuesta.
Equipo del Hogar Abriendo Caminos.