REFUGIO SOL Y LUNA

Este refugio en Convenio con el Ministerio de Desarrollo Social - MIDES, surgió el 18 de agosto de 2008, a raíz de la necesidad de abrir rápidamente un lugar nuevo donde alojar a la gente, debido a una epidemia de hepatitis que afectó a otros refugios.

Se dedicó a trabajar con una población compuesta por mujeres con hijos en situación de vulnerabilidad social: víctimas de violencia doméstica y/o situación de calle.
Funcionó de 19 a 8 hs.

Cerró sus puertas en octubre de 2008, debido a que se resolvió la situación sanitaria. Las familias fueron derivadas a otros refugios y hogares.


Población y metodología...
Perfil y características de la población:

Tienen el perfil propio de la población que vive en situación de calle: muy baja autoestima, bajo nivel escolar que redunda en una muy pobre o prácticamente nula capacitación para el mercado laboral actual, poca capacidad para resolver situaciones cotidianas varias (producto de factores sociales diversos, que tienen que ver con sus historias de vida ligadas a la violencia del hambre, de la droga, el abandono, el desamor y/o el maltrato).
En general, las madres que por acá pasaron comenzaron a tener a sus hijos a temprana edad. Tienen, a lo largo de sus vidas, varias parejas, proveedores de dinero para la satisfacción de necesidades, que no llegan a cubrir; sus hijos tienen la figura paterna en muchos casos desdibujada. Sus historias se repiten en sus hijos; casi todos de diferentes padres y con las mismas carencias afectivas y cognitivas que sus madres.

No es la primera vez que existe un refugio en el sitio donde surgió éste, pero sí fue la primera vez que en lugar de llamarlo por el nombre de la calle en donde se ubica (Río Branco), se decidió en una asamblea realizada por los niños que allí vivían, denominarlo “Sol y Luna”.

Metodología de trabajo:

Se trabajó en el aspecto vincular entre madres e hijos y entre los hermanos; en el respeto del otro distinto a mí, pero con los mimos derechos y obligaciones.
Se compartieron actividades educativas con alegría y respeto. Se realizaron talleres con las madres y niños, siempre intentando atender y escuchar la necesidad de la población, y trabajar sobre ello.
Se puso énfasis en que los usuarios (madres e hijos) pudieran aprender a resolver los conflictos internos y de convivencia a través del diálogo y sin el uso de la violencia.

Este refugio no pretendió ser sólo un lugar donde brindar asistencia (alimentación, higiene, salud y un espacio habitacional), intentó trascender lo meramente cotidiano y brindar un espacio en donde los usuarios estuvieran contenidos a lo largo de los meses que duró la experiencia.

Equipo técnico...
Coordinadora:
Daniella Grela

Asistente de coordinación:
Isabel Lado


Educadores:
Laura Pais
Adriana Zucotti